José Luis Fernández: “La Educación permite desarrollo, promoción e integración social”

Entrevista a José Luis Fernéndez Liz, nuevo colaborador de Educación contra la Discriminación. Catedrático de Administración en Empresas,  Licenciado en Ciencias Económicas y en Ciencias de la Información,  ha sido hasta el año pasado director del Instituto Clara del Rey de Madrid. Tras treinta y cinco años de experiencia en las aulas se acaba de jubilar.

– La jubilación es un buen momento para hacer balance. ¿Qué diría que ha sido lo mejor y lo peor de estos años?

– Para mí no hay duda alguna de que lo mejor de los treinta y cinco años que he dedicado a la enseñanza ha sido el aula. He disfrutado, he aprendido mucho con los alumnos, siempre me ha parecido una actividad gratificante y resulta emocionante encontrarse con chicos o con chicas en puestos de responsabilidad, que tú has contribuido a que lograsen.

Lo peor, sin duda, han sido estos últimos años, como consecuencia de los recortes habidos en la enseñanza y del proceso creciente de privatización a la que está siendo sometida la enseñanza pública.

– ¿Cómo diría que la inmigración transformó la realidad de las aulas españolas?

– Las aulas han cambiado sustancialmente de aspecto y de funcionamiento en estos años con la entrada de inmigrantes. Es cierto que en nuestras aulas siempre ha existido diversidad, alumnos con discapacidades, procedentes de entornos desfavorecidos, gitanos, pero la cuestión ha cambiado radicamente con la llegada masiva de inmigrantes, que ha multiplicado la heterogeneidad en los grupos. Antes no estábamos acostumbrados a aulas multirraciales y plurilingües. Hoy en día hay centros en Madrid con un 80% de alumnos inmigrantes. Esto ha obligado a una serie de modificaciones en la didáctica en sí, en las temporalizaciones, en el desarrollo de las programaciones, en la metodología utilizada en el aula y en el sistema de aprendizaje.

– ¿A qué se enfrentan los docentes, ahora en aulas más heterogéneas?

– Yo creo que ahora las aulas son menos uniformes de lo que eran antaño y el problema fundamental con el que, como consecuencia, se encuentra el docente tiene que ver con los diferentes ritmos de aprendizaje dentro del mismo grupo. Tanto el mayor o menor desconocimiento del idioma, como las diferentes formaciones iniciales, distintos momentos de incorporación al sistema educativo, la cultura base con la que acceden a las aulas o las diferentes expectativas y motivaciones que cada uno ha puesto en los estudios que va a realizar, son factores importantes que dan lugar a una gran diversidad dentro de un mismo grupo.

-En su caso en concreto, ¿qué principales dificultades se ha encontrado en el aula a la hora de enseñar un alumnado más heterogéneo?

– Yo he impartido siempre clases en Formación Profesional dentro de la especialidad de Administración de Empresas. Por el tipo de materias que impartía, era muy importante para terminar con éxito los estudios un conocimiento suficiente del idioma y la formación básica inicial, fundamentalmente en matemáticas, con la que accedían los alumnos y alumnas. Y, en este sentido, las diferencias entre alumnos, según su país de procedencia, es abismal.

– ¿Alguna anécdota que recuerde?

-Muchas. Estar metido en la enseñanza te permite acceder de cerca a confusiones de todo tipo, errores, gazapos que pululan por las aulas y por las cabezas del alumnado. En relación a esto de la diferente percepción a la que da lugar un concociemto escaso del idioma, recuerdo el caso de una alumna china que me contaba que había estado viendo la película “La violetera”. Después de relatarme lo que había entendido del argumento me dijo que le había parecido muy bonita y que ser ramera era un trabajo muy duro. Me quedé un tanto sorprendido. Después de un par de preguntas comprendí que asociaba lo de “ramera” a la vendedora de ramos de violetas.

– ¿Los recortes de presupuestos derivados de la crisis han supuesto una reducción de recursos y apoyos en la atención a la diversidad?

-Por supuesto y no hay que olvidar que en la sociedad actual la educación es la mejor herramienta para luchar contra la desigualdad, es lo que permite al individuo su pleno desarrollo personal, su promoción y su integración en la sociedad, por lo que esa falta de recursos que se está produciendo en la educación como consecuencia de los recortes, no hay duda que se está traduciendo y se traducirá más con el paso del tiempo, en una mayor desigualdad.

– ¿Qué se podría mejorar en materia educativa?

– Yo creo que hace falta un convencimiento real por parte de las autoridades educativas de que los centros son los que facilitan el acceso y la integración de la población en la sociedad y, por lo tanto, hay que mimarlos y dotarlos de medios, porque el que consigan su objetivo es fundamental para el futuro del país. Por lo que respecta a la población inmigrante, es preciso adoptar medidas que den respuesta a la necesidad de incorporación del alumnado extranjero, que muchas veces desconoce hasta el idioma, de forma que le permita acceder al proceso académico en igualdad de condiciones que el resto del alumnado.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s